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Una de mis fortalezas como profe de yoga es la empatía, la capacidad de leer los cuerpos; por eso el contacto físico y la cercanía en la clase, observar la respiración, la energía de los movimientos, incluso la mirada es de gran importancia en mi propuesta pedagógica. Pero he descubierto que dar y recibir clases por Internet también tiene sus beneficios y los quiero compartir contigo

VENTAJAS

AHORRAS DINERO Y TIEMPO 

Creo que es lo más evidente; en las clases presenciales el costo de las clases aumenta, el valor de la hora del instructor de yoga se distribuye en una cantidad pequeña de alumnos; además se tiene que asumir los costos de local, de material, de los detalles de hospitalidad, entre otros. Suma también el consumo de combustible y tiempo para desplazarte o si tienes que pagar estacionamiento.

Por internet, tú eliges el momento de tu práctica, es solo sentarte y comenzar, sin importar tu estilismo, tu peinado, incluso si te acabas de levantar de la cama. Puedes organizarte para hacer tu práctica cuando puedas, disfrutando de la energía de una clase mañanera o del relax de una clase antes de dormir. ¿Y si tienes que parar la clase? La paras y sigues en otro momento, o la repites todas las veces que quieras, para mejorar o para disfrutarla mucho más.

TE SIENTES MAS CÓMOD@ CONTIGO MISMO

Al estar el la intimidad de tu casa, no hay presión por “disimular” con tu práctica, eres más honesto, llegas hasta donde puedes, paras, vuelves a comenzar, experimentas tu cuerpo de una forma mas amable.

Y si nunca has ido a una clase de yoga por vergüenza, te permites experimentarlo.

ELIGES AL INSTRUCTOR QUE MAS TE GUSTE

Seguramente te ha pasado que vas al centro de yoga mas cerca de tu casa, pero no conectas con el profesor y tu única alternativa es asumirlo o irte mas lejos.

Por internet, tienes gran variedad de estilos, de niveles y de profesores. Yo por ejemplo e retomado contacto con viejos alumnos que perdí con la mudanza y es tan emocionante, termina siendo una relación familiar.

O, por ejemplo, mi propia práctica, ¡que una de mis maestras favoritas está en Nueva Zelanda!

DESVENTAJAS

NO ES TAN SEGURO

Especialmente si eres principiante, podrías hacer posturas de forma incorrecta, forzar tu cuerpo o sentir dolor, pensando que está bien sentirlo.

Te invito al menos hacer una sesión privada, aunque sea on line, que pueda permitir corregir malas posturas que a la larga te podrían traer lesiones serias. Sin esta atención individualizada, el yoga es un camino más lento y a veces frustrante.

CONCENTRARSE Y RELARJARSE ES MAS CUESTA ARRIBA.

Cuando sales de tu entorno y entras a tu clase de yoga, parece que el tiempo se detiene, allí todo está bien. Los profesores solemos crear un ambiente que te permite desconectar por completo, sentir que es tu momento, concentrarte únicamente en el aquí y el ahora y obtener todos los beneficios de cada práctica y sin duda entregarte con mas confianza al relax final.

En casa, está el timbre, el teléfono, tu familia, etc, etc, etc.

SOLEMOS PROCRATISNAR

Cuando tienes un compromiso con tus clases, sabes que son a esa hora y que si no vas pierdes la clase y el dinero; te esfuerzas un poco más, que si sabes que puedes hacerlo cuando desees, especialmente si sueles posponer las cosas habitualmente.

Necesitas una buena dosis de constancia y compromiso con tu práctica para poder ser disciplinad@ con tu propósito en casa.

CONCLUSIÓN, ¿cuál es mejor? ¡AMBAS! …pero sin duda, si eres principiante, comienza con una clase presencial, prepara una buena base, experimenta una buena clase de yoga, para luego seguir tu practica en casa, con constancia y compromiso.

Encuentra la fórmula que mejor se adapta a ti. Yo desde luego te daré ambas opciones, tanto en mi sala como on line.

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