Según me cuentan, el obstetra le diagnosticó a mi madre (de 20 años) pelvis estrecha y decidió programarle una cesárea en la semana 38 de gestación, año 1975. Era una mujer sana, así que la posible causa por desnutrición la descartamos; por otro lado mi padre era un hombre de estatura media (1,78 cm como mucho) así que la desproporción por fenotipo también la descartamos (de hecho creo que medí 48 cm y pesé 3,500 Kg, con un diámetro craneal normal); lo único que intuyo es que mi madre tuvo una fractura de coxis de adolescente y quizá por ahí pueda haber sido el diagnóstico…aunque he visto parir muchas mujeres con el coxis fracturado.

La forma como naces marca tu existencia, parece indudable; es como te aproximas al mundo, tus primeras referencias, tu impronta como mamífero, será tu estructura de base. A esto quiero añadir, que no solo nací por cesárea programada, sino que la sorpresa fue mayor porque estaba colocada de nalgas, pude haberme dado la vuelta en el tiempo que me quedaba de gestación, pero eso nunca lo sabremos…para más añadidura, fui directo al nido, por quien sabe cuánto tiempo porque mi madre necesitaba “descansar y recuperarse” evidentemente. ¡Me llevaban a los brazos de mi madre solo cuando tocaba comer, cada tres horas como sabemos…en esas circunstancias que mi madre me amamantara y de forma exclusiva me parece hoy en día un milagro!

Lo cierto es que una vez en un taller María Luisa Becerra (Terapeuta Rebrithding referencia en España y latinoamérica) me dijo:

-” con tu trabajo con las madres estás sanando tu propio nacimiento”

Lo agradecí amorosamente, lo asumí, pero no lo integré ni lo comprendí hasta 6 años después, cuando he hecho el famoso “Click” que te provoca una profunda respiración y todo empieza a encajar como un puzzle y eso es lo que quiero compartir en esta entrada.

Pedro Enguix, obstetra fundador de la Maternidad Acuario, referencia en España del parto respetado, afirma que:

 la forma como nace el bebé es importante, pero mucho más el primer año de vida

y ahí un poco por la edad de mi madre y su ingenuidad, otro poco porque vivía a 1000 Km de distancia de mis abuelas; tuve la bendición que siguiera su instinto y me diera teta a demanda y además practicara colecho; compensando sin duda y con creces la separación que vivimos cuando nací.

Varios autores sentencian, que la forma como naces te hace adquirir ciertos rasgos de personalidad; la verdad no me sentía identificada con ninguno de los que se señalaban por haber nacido por cesárea; como por ejemplo: no ser capaz de terminar lo que me propongo. Sin embrago eres capaz de “ver” cuando estás listo, y parece que ahora lo estoy, porque me he dado cuenta de qué forma ha marcado en mi personalidad haber nacido por una cesárea programada:

VIVO COMO SI NO TUVIERA TIEMPO SUFICIENTE PARA NADA!

Sin duda mi vida ha sido una carrera contra el tiempo, los grandes proyectos y las cosas cotidianas, cómo vivo mi día a día… aprovechando hasta el ultimo minuto de cada momento, en una angustia inconsciente de percibir que la vida me acortará el tiempo y que debo aprovecharlo hasta la extenuación, el agotamiento y principalmente la inconsciencia.

Sanaré mi nacimiento a mis 41 años, desde el momento que decida y pueda tomar conciencia de la eternidad del momento presente, del disfrute, y de poder darme el tiempo para volver a nacer en cada cosa que haga.

¡Huy!!!  pero la fuerza de costumbre es tan grande y sin darme cuenta vuelvo a caer en la multitarea, en hacer mil cosas al mismo tiempo…pero entonces, paro, respiro y vuelvo a comenzar, a menos que no pueda, entonces me acepto y sigo adelante acumulando conciencia.

Esta confesión tan personal la comparto desde el profundo deseo de invitarte a reflexionar de qué forma ha influenciado en ti tu nacimiento y como vamos reproduciendo día a día de forma inconsciente ese aprendizaje, que fue nuestra bienvenida a este mundo.

Y si además te sirve de algo para mejorar tu presente, pues muchísimo mejor!