Mas allá de la estética, fortalecer el abdomen nos brinda salud postural; especialmente el abdomen transverso que es nuestra «faja» de sostén interno.

Observa en la imagen, tenemos 4 capas de masa muscular abdominal, superpuestas una sobre la otra; estas capas protegen órganos vitales tales como: estómago, hígado, vesícula biliar, bazo, páncreas, intestino delgado, riñones, intestino grueso, y glándulas suprarrenales. Hazte una idea de la importancia y la razón de sus cuatro capas.

El recto abdominal, la última capa siempre se ha llevado el protagonismo, porque estéticamente es el mas expuesto, sin embargo el mas importante sin duda es el mas interno; el abdomen transverso. La práctica de yoga es integral, y todo el cuerpo se beneficia en cada postura, sin embargo el abdomen transverso es el gran sostén de la alineación corporal y por eso es nuestro punto de foco.

La tres posturas del guerrero fortalecen, nutren y tonifican las cuatro capas abdominales, siendo sin duda una de nuestras posturas favoritas a la hora de trabajar con el tronco corporal.

Virabhadrasana I, el primero de la serie de los guerreros, representa nuestra fortaleza interna que emerge armado con dos espadas; arraigado, seguro y confiado posee la templanza de la presencia y el coraje. Obtiene la fuerza del núcleo de la tierra y se orienta al espacio infinito. Es una postura que da foco, equilibrio mental y emocional, ideal para practicar por las mañanas.