Esta es una postura que combina «la pinza» con la «media postura del loto», pero multiplicando sus beneficios, ya que abarca gran cantidad de zonas musculares, especialmente sensibles a nuestros hábitos posturales

A un nivel mas sutil, la postura nos lleva a la calma, a la introspección y a la restauración de nuestras partes mentalmente sueltas, y volvernos a sentir una unidad mental y físicamente.

Es una postura meditativa en si misma, donde conectarte con todo los que está sucediendo en tu cuerpo mientras la ejecutas te lleva a un estado de concentración aquí y ahora, aunque no tengas práctica ninguna meditando.

Es una postura muy versátil que admite variaciones y ajustes con apoyos dependiendo del nivel del practicante y su necesidad; puedes apoyar la rodilla en una manta, puedes mantener tu espalda alineada sin flexionar, usar cinturón o manta debajo de tus caderas o cualquier otro ajuste que te lleve a fluir sin dolor; recuerda el termómetro es tu respiración.