Con la llegada de la primavera, el aumento de la luz y del calor, nuestra expectativa es de entusiasmo, vitalidad y buen humor; sin embrago no siempre sucede así, síntomas tales como:

  • decaimiento,
  • fatiga,
  • somnolencia,
  •  irritabilidad,
  • Angustia
  • Perdidas de la memoria
  • Dolores de cabeza
  • Bajadas o subidas de tensión
  • Baja libido
  • Falta de concentración y un largo etc.

Nos dan pistas relativas a un posible cuadro de ASTENIA PRIMAVERAL

Según varios autores se trata de una dificultad de nuestro organismo en la adaptación a los cambios climáticos, atmosféricos y estacionales, junto con los cambios de rutinas que esto conlleva, especialmente los cambios de horarios.

La rápida adaptación a estos cambios, dependen de un funcionamiento equilibrado de nuestro sistema nervioso, inmunológico y endocrino, elementos que se benefician sustancialmente durante la práctica de yoga:

El sistema inmunitario se fortalece debido a:

  1. Incremento de la circulación linfática y regeneración de linfocitos
  2. Reduce los niveles de estrés
  3. Tonifica los órganos vitales mejorando su funcionamiento
  4. Fortalece el sistema respiratorio.
  5. Fortalece el sistema muscular y óseo
  6. Estabiliza las emociones

A nivel endocrino, son muchos los beneficios, pero el más directo en cuanto a la Astenia primaveral, es el beneficio que recibe la glándula Pineal, secretora de la melatonina. Esta hormona es la responsable de regular los patrones del cuerpo y las demás glándulas endocrinas y es muy muy sensible a la luz, necesita oscuridad para poder secretarse.

Las posturas de yoga ejercen un eficaz masaje sobre las glándulas que ayuda a drenar, regenerar e irrigar sus tejidos; rejuveneciéndolas y manteniéndolas en óptimo funcionamiento.

Mantén tu rutina de práctica de yoga constante, cuida tus horas de sueño y tu alimentación y los cambios derivados de esta deseada época del año, serán más llevaderos por nuestro organismo. ¡FELIZ PRIMAVERA!