Durante el embarazo nuestro nuevo peso corporal hace que ajustemos la columna, la cabeza y la cadera de forma muy poco anatómica, causando las habituales molestias de espalda, piernas y caderas.

Esta portura te ayudará a conseguir esa alineación que equilibrará el peso de tu cuerpo y te ayudará a mantener el abdomen transverso y el suelo pélvico en tono.